EL CRISANTEMO
En la Selva Negra
(Alemania) vivía un campesino llamado Hermann. La víspera de
Navidad, cuando regresaba a su casa, encontró a un niño pequeñito
tendido sobre la nieve. Lo tomó en brazos y lo condujo al modesto
hogar donde le aguardaban su esposa e hijos, quienes, compadeciéndose
del pobre niño, compartieron alegremente con él la humilde cena que
tenían preparada para aquella festividad.
El
pequeño forastero permaneció toda la noche en la cabaña, y a la
mañana siguiente, después de revelar que era el Niño Jesús,
desapareció. Cuando volvió a pasar Hermann por el lugar donde había
encontrado al Niño, vio que habían nacido entre la nieve unas
flores hermosísimas. Tomando
un buen puñado de ellas las llevó a su esposa, quien les dio el
nombre de crisantemos, esto es, flores de Cristo, o más propiamente,
flores
de oro ». Y en lo sucesivo, toda
Noche
Buena, en memoria del pequeño visitante. Hermann y los suyos daban a
algún niño pobre parte de la cena.
Para seguir conectado ver en http://bit.ly/1hnGDgZ

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